Antes de volar una nave espacial, los astronautas de la agencia aprenden a manejar un avión para estar preparados ante los posibles riesgos de ir al espacio.

El jet Northrop T-38 Talon tiene un modo de vuelo supersónico hasta Mach 1.6, se eleva por encima de los 40.000 pies y expone a los individuos a siete veces la fuerza de la gravedad, indicó la Nasa en una publicación de Instagram.

La elevación es de unos 10.000 pies más alta que la de los aviones normales de pasajeros, y las más de siete G hace que sea difícil levantar las manos e, incluso, respirar, apuntó la organización en su sitio web.

De acuerdo con la información brindada en la red social, 5 de los 11 astronautas de la clase 2020 iniciaron siendo pilotos; aunque no es lo mismo volar el T-38 que una nave espacial, el avión les ayuda a “pensar rápidamente en situaciones cambiantes y seguir cuidadosamente los procedimientos”, lo que es útil para los vuelos y caminatas espaciales.

El jet de dos asientos es también utilizado en las prácticas de la Fuerza Aérea y la Armada de Estados Unidos, así como en la Luftwaffe alemana, afirmó FayerWayer.

Según la agencia, cualquier sujeto que no vuele un T-38 aprende a hacerlo durante su estancia en la organización, pues el entrenamiento básico incluye cursos del avión.

Además, los especialistas de misión deben registrar cuatro horas al mes en el mando del jet, mientras que los comandantes y pilotos tienen que volar el T-38 durante 15 horas mensuales, señaló la Nasa.