Los especialistas hicieron un té a partir del maracuyá, conocido en dicho país como de ajo o de mato, y encontraron que su consumo redujo los temblores producidos por el Parkinson, condición que tiene signos tempranos como la pérdida de olfato.

La especie silvestre se conoce científicamente como Passiflora tenuifila Kilip y fue probada en el laboratorio con animales, que demostraron una mejoría significativa en su coordinación motora, según la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa).

La bebida preparada por los expertos no presentó ningún tipo de toxicidad y sí un efecto funcional prometedor; no obstante, son necesarias las pruebas clínicas con humanos para así definir las dosis y sus efectos.

Los resultados abren el camino para la producción de medicinas o de alimentos funcionales y fitoterápicos“, según un comunicado de la Embrapa, empresa vinculada al Ministerio de Agricultura de Brasil y el mayor centro mundial de investigación en agropecuaria tropical.

El investigador Nedio Jair Wurlitzar, especialista de la Embrapa y que coordinó los estudios, aseguró que las pruebas mostraron que esta especie de maracuyá tiene compuestos fenólicos que sirven como agentes ansiolíticos, hipnótico-sedativos, anticonvulsivantes y antitemblores.

“El estudio identificó un ingrediente funcional con acción protectora o controladora de síntomas como el temblor esencial o parkinsonismo“, añadió el experto.

Como en cientos de casos a nivel mundial, los estudios entorno al fruto se dieron gracias a conocimientos previos de medicina popular de habitantes del nordeste de Brasil, que ya lo usaban para recudir los efectos de la enfermedad.

En el modelo experimental con ratones, la fruta provocó un aumento del nivel de dopamina en el cerebro de los animales similar al generado por la medicina usada para tratar la enfermedad.

Los animales a los que se les indujo el mal de Parkinson, enfermedad por la que operaron a Antanas Mockus en 2019, fueron tratados durante 21 días con dosis diarias de te elaborados con la cáscara, la pulpa y las semillas de la fruta.

Además de provocar en los animales una reducción de la actividad locomotora pero sin alteración en la coordinación motora, lo que demostró la acción sedativa del compuesto, y de generar un comportamiento de exploración, lo que indicó la actividad ansiolítica, el compuesto sirvió para controlar los temblores.

La Passiflora tenuifila Kilip es una especie de maracuyá silvestre común en Brasil, Argentina y Paraguay, y que produce un fruto comestible que se emplea en jaleas, dulces, refrescos y otras bebidas.